martes, 4 de enero de 2011

Ticoland Día 5 (A)

El último post que escribí se refiere al tercer día en CR y esta entrada de ahora al quinto, quiero expresar que no ha habido error alguno respecto a la contabilidad. Simplemente el cuarto día hicimos poca cosa y no tomé fotos; fue un día de ir a los lugares que le gusta a Melissa y de las actividades de su preferencia, las cuales se definen como: Mall, shopping, y demás pendejadas femeninas, en fin Multiplaza de Escazú. La pasamos bien igual que los demás días, pero como mis allegados saben, no soy muy de tiendas y menos cuando de ir a las mismas con mujeres se trata.


 
Volviendo al tema que toca, el día 5; mi estimado amigo Eduardo me propuso hacer una especie de recorrido por algunos lugares de interés que por su naturaleza (literalmente) crearon en mi expectativa inmediata, solo debió mencionar que iríamos al Volcán Poás y a las Cataratas de la Paz. Es decir que el cuarto día, el que no tiene post, sirvió para cargar las pilas, limpiar lentes y sobre todo ir a dormir temprano. Al día siguiente estábamos en pie a las 6:30 y a las 7:00 con café en mano ya íbamos subiendo para el Poás a ritmo de las "complazetas" de Z FM. Llegamos faltando 15 minutos para las 8:00 y hubo que hacer hora en la puerta del Parque para poder entrar. Una vez dentro lo que no queríamos que pasara sucedió. El amigo Poás no se dejó ver y nos tocó la nube mas densa en la que haya estado, más una brisa fría de unos 12 grados Celsius que pusieron la cosa en tono. Decidimos ir hasta la Laguna de Botos, un cráter fuera de servicio que se lleno de agua y se encuentra al lado opuesto del cráter del Poás. Fuimos hasta allí con la esperanza de ver la laguna y de dar tiempo a que se despejara la montaña. Luego de unos 25 minutos caminando por un bosque tipo a los que salen en Harry Potter llegamos a la Laguna y la misma nube nos seguía acompañando. No hubo más remedio que devolvernos y ver lo que se pudo de ambos lugares, así que nos retiramos del Parque para ir a desayunar a un lugar de la zona.


Continuará...

domingo, 2 de enero de 2011

Ticoland Día 3



Siguiendo nuestros paseos por Costa Rica, el 28 de diciembre pasado iniciamos la ruta hacia Playa Herradura haciendo una parada en un lugar obligatorio. Resulta, que aquí en Ticoland hay un "puente turístico", este es que se posa sobre el Río Grande de Tárcoles. No es cualquier río, por el simple hecho de que tiene unos inquilinos permanentes que son la atracción de la carretera y que todo turista, excursionista o visitante debe de ver. Resulta que además de flora y fauna común, hay también cocodrilos, de los cuales se ven algunos en la foto de arriba y en donde dejo algunos acercamientos en las fotos de abajo. Es muy interesante ver como todo el que pasa por el puente se detiene y camina hasta lo mas cerca posible para tomar fotos y videos al espectáculo de los "cocos".



Otro de los lugares de esta jornada, el cual también me causó impresión fue el buscado atardecer desde el mirador especial para atardeceres que tiene el hotel Villa Caletas. Este peculiar lugar esta en el tope de una montaña que tiene como frontera al océano Pacífico, lo cual le da el privilegio de poder contar con una vista única. Tanto es el asunto de presenciar el atardecer en este lugar, que el hotel tiene su propio "anfiteatro" dentro de un restaurant donde un montón de gente se aglomera para ver el espectáculo pagando tragos y otras cosas pero con una vista gratis de un show en primera. Como todo buen espectáculo, los aplausos no se hacen esperar y justo después que el sol pasar debajo del horizonte por completo, se oye las palmadas en favor del grandioso atardecer.